Cómo comprimir un vídeo para que pese menos
Empezamos por lo importante: esto no lo hacemos nosotros. Comprimir vídeo con garantías necesita un programa de escritorio, y preferimos decírtelo que hacerte perder diez minutos subiendo un archivo de 800 MB.
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Por qué un vídeo pesa tanto
Un vídeo son treinta imágenes por segundo. Un minuto grabado con el móvil a 4K son mil ochocientas fotos de alta resolución, una detrás de otra. De ahí salen los cientos de megabytes.
Tres cosas mandan en el peso: la resolución (4K pesa cuatro veces más que 1080p), los fotogramas por segundo (60 pesa el doble que 30) y la duración. Tocar cualquiera de las tres baja el peso; tocar la primera es lo que más rinde.
Lo que funciona sin instalar nada
- Recorta lo que sobra. Suele ser lo más eficaz y nadie lo intenta primero. Los tres segundos del principio buscando el encuadre y los cinco del final pesan tanto como el resto. La app de Fotos del móvil recorta sin instalar nada.
- Mándalo por WhatsApp o Telegram. Los dos recomprimen el vídeo al enviarlo. Si lo que necesitas es que llegue y no que se vea perfecto, es la vía más rápida que existe.
- Súbelo a Drive o WeTransfer y manda el enlace. Para adjuntar por correo es la solución real: ningún correo va a aceptar 800 MB por muy comprimidos que estén.
- Graba más pequeño la próxima vez. En Ajustes de la cámara, bajar de 4K a 1080p reduce a la cuarta parte y en una pantalla de móvil no vas a notar la diferencia.
Si necesitas comprimirlo de verdad
Para un control real hace falta un programa de escritorio. HandBrake es gratuito, de código abierto y existe para Windows, Mac y Linux; con su ajuste «Fast 1080p30» un vídeo de móvil suele bajar entre un 60% y un 80% sin que se aprecie diferencia al verlo.
No ganamos nada recomendándotelo. Es simplemente lo que funciona.
Cuidado con los conversores de vídeo online
Los que sí ofrecen esto trabajan de la única forma posible: tu vídeo se sube entero a un servidor ajeno, se procesa allí y lo descargas. Eso implica esperar dos transferencias largas y, sobre todo, entregar el archivo a alguien que no conoces. Con un vídeo familiar o de trabajo conviene pensárselo.
Lo que sí podemos hacer con tu vídeo
Si lo que te interesa es el sonido y no la imagen —una conferencia, una entrevista, una clase—, extraer el audio resuelve el problema de peso de golpe: el mismo contenido en MP3 ocupa una fracción diminuta de lo que ocupaba en vídeo.